EL ARTE ANTE LA ENFERMEDAD

A través del arte, las experiencias personales se transforman en narraciones visuales que hablan de coraje y esperanza. Esta exposición es el resultado de un viaje compartido de creatividad y acompañamiento.

Alba Bacardit.

La exposición colectiva nace gracias a la voluntad de muchas personas que, mientras atravesaban un proceso oncológico, han participado en el PROGRAMA ARTAGERE-ONCOLOGÍA, destinado al acompañamiento de pacientes oncológicos y sus familiares.

Un proyecto que se inició en 2019 en el centro KàlidaSant Pau y que actualmente se está implementando en las unidades de oncología de los hospitales públicos de Cataluña, Madrid y Palma de Mallorca. Esta exposición habla de ellas. De sus experiencias, tránsitos, sentimientos y creatividad como motor de vida. También habla de todo el equipo de personas profesionales sanitarias, familiares, amistades y de todas las que en algún momento han acompañado a los pacientes en proceso oncológico. La exposición es para todas ellas. Por las que están y las que ya no. Por todas las que sesión tras sesión han iluminado con su hacer el tránsitopor esta enfermedad.

Cada una de las obras que se presentan no habría sido posible sin tener en cuenta los laberintos imbricados por los que ha discurrido el arte en el último siglo. Unos pasillos que nos han llevado al conocimiento de la mente humana ya la liberación de las formas y colores en el arte. Transitar por ese laberinto de arte y emociones nos ha permitido que las artistas que hoy presentamos hayan podido revelar, mediante el arteterapia, sus historias personales de superación y agradecimiento, pero también de angustia e inseguridad.

Para recorrer este laberinto de arte y sanación sin perdernos, nos aferraremos a un hilo rojizo, como el que la mítica Ariadna dio a Teseo para salir del complejo entramado de pasillos. Este hilo es tan antiguo como el propio arte, pero lo empezaremos en el siglo XIX. Nos llevará a ver fieras y máscaras, así como niños y juegos. De hecho, Hans Georg Gadamer (1900-2002) sostenía que el arte es como un juego, y que el juego es un elemento innato en los seres vivos: «Podemos ver cómo los cachorros de perro juegan sin dañarse, sin ningún objetivo preciso, sólo por el hecho de moverse» (Gadamer, 1991) . Esto les proporciona salud y bienestar. Así pues, os proponemos el juego de entrar en este laberinto artístico para dejar que los colores y las formas jueguen con su retina y se enreden con sus ideas.

Estáis invitadas e invitados a seguir este hilo con nosotros.

¿Sabías que a pesar de la ligereza de la mariposa también puede tener los pies en el suelo? De hecho, son necesarias las dos cosas, el cielo y la tierra, para sentirse completo. También son necesarias las dos cosas para sentirse afortunado. Incluso en la oscuridad más absoluta, en los momentos más duros y tristes, siempre podremos encontrar una pequeña rendija, una pequeña hebra de luz que nos hace recordar que todo vale la pena; tener los pies en el suelo y volar. Y esa chispa de luz dará un nuevo sentido a todo, porque todo lo que vemos cambia según la luz con la que lo contemplamos. La luz nos hace brillar y nos hace únicos… Seamos luz.

Brins de llum I
Alba bacardit | Brins de llum I

LOS INICIOS: EL ARTE Y LA SALUD MENTAL

Estaba claro que el arte contenía trazas de la vida cotidiana, pero ¿era signo de un proceso patológico? Sigmund Freud (1856-1939) intentó responder a esta cuestión mediante el procedimiento inverso al de Charcot. El padre del psicoanálisis intentó encontrar rastros de psicopatías en cuya obra de artistas no se tenía constancia de que hubieran tenido ninguna patología mental conocida, como Leonardo da Vinci.

Estas investigaciones a medio camino entre los enigmas de la mente y sus procesos —aún desconocidos en ese momento— y los misterios de la creación artística abrieron sus puertas a los estudios de otros investigadores que resultaron primordiales. En este sentido, cabe destacar la figura de Hans Prinzhorn (1886-1933), que se doctoró en Historia del Arte en Viena en 1908 antes de empezar la carrera de psiquiatría. Esta doble vertiente le convertía en la persona ideal para organizar una colección de arte producido por pacientes psicóticos que desde 1890 se estaba reuniendo en la Universidad de Heidelberg. Así pues, en 1919 lo contrataron para poner orden en aquella vasta recopilación de piezas artísticas. Fruto de este trabajo, en 1922 publicó el libro Bildnerei der Geisteskranken: ein Beitrag zur Psychologie und Psychopathologie der Gestaltung. Una de las grandes críticas contenidas en su obra se dirigía contra los psiquiatras que establecían paralelismos entre el arte de sus pacientes y el arte de las vanguardias. Para Prinzhorn no se podía afirmar que alguien estaba enfermo porque creara obras similares a las de los enfermos mentales, como por ejemplo en el caso de Kandinski (1866-1944). Por otra parte, el autor intentaba también demostrar que el enfermo sólo crea como parte de un proceso patológico y no como parte de un proceso libre. Prinzhorn creía que «el arte patológico» no podía considerarse «arte verdadero» y que ambas categorías no se podían valorar con los mismos criterios. Esta dicotomía entre un arte más válido o más elevado contrapuesto a un arte menos válido o más bajo fue perdiendo fuerza a medida que avanzaba el siglo XX. Sin embargo, el libro abrió un camino hacia una recepción estética del «arte de los locos» distinta a la que había habido hasta entonces y, como veremos, se convirtió en una piedra angular para la estética y la terapia artística del siglo XX. Así pues, el arte encontró un entorno favorable para empezar a relacionarse con los estados físicos y psíquicos.

Edurne recibió tratamiento en el hospital universitario de Terrassa para enfrentarse al cáncer de mama dos veces. La psico-oncóloga y la oncóloga le sugirieron hacer arteterapia para expresar emociones sin palabras. Aunque ha pasado por cirugía, quimioterapia y radioterapia, ella quiere mostrar la lucha emocional postratamiento, que ilustra con metáforas visuales, como los ojos en los senos simbolizando el miedo al retorno del cáncer, las piernas atadas como pantalón de presidiario, y los brazos con escamas representando el apoyo vital de su familia.

Edurne Tocado

Edurne Tocado
Lola Torres Fontanet | Soledad

Tengo dentro de un herbario
una tarde disecada,
lila,
violeta y dorada.
Caprichos de solitario

Antonio Machado

Representa la visualización de la primera sensación al saber que dentro de mí crecía un tumor, la primera respuesta emocional era de rechazo, de ganas de arrancarlo, de echarlo, transitando el miedo, cambié el rechazo por la aceptación, no resignación, sino poner todo lo que sabía y tenía para sanar mi ser en todas sus dimensiones.

Marta Pérez

Marta Pérez | Los dos senos
Milena Villegas | Transformación

No sabía por dónde empezar, y me dejé llevar, permití que los materiales me guiaran: Fluyendo desde el amor como una onda expansiva que todo lo que toca lo transforma. La rigidez no existe y da paso a la flexibilidad y a la mezcla de formas, de colores, de texturas.

Milena Villegas

TEtas Pop – Up

“El cáncer no TE avisa, aparece sin más. “

Al momento quedas conectada por siempre a miles de mujeres en tu misma situación.
TE hermanas con otras personas, otros pechos heridos,
TEtas todas diferentes, todas bellas y todas con los mismos miedos…
TEtas sin complejos… desnudas pero heridas que TE llaman a ser observadas y atendidas.
… Bultos y procesos mentales en caída espiral…
Al menos YA NO lo afrontaba tan sola. Otras comparten lo mismo
7 de cada 10 lo pasará. El cáncer no TE avisa, TEtas pop-Up sí.

Eva Moscoso

Eva Moscoso | TEtas Pop – Up
Boti, Pilar Botaya | Ironías de la vida

Pilar, una mujer que convive con el cáncer, comparte su obra «Ironías de la vida». Expresa la ironía de enfrentar una enfermedad que pensaba afectaba a los demás. Y comparte, como durante el tratamiento, vivió la pérdida de su madre y la pandemia. Cuando nadie podía salir a la calle, ella iba caminando a realizar la radioterapia. El cáncer le hizo revivir momentos de su infancia y, a través de la arteterapia, procura encontrar belleza en todo lo que hace.

Boti, Pilar Botaya

El colonialismo de finales del siglo XIX y principios del XX trajo arte de Oceanía y África a Europa, lo que influyó enormemente las producciones artísticas que se llevaban a cabo en el Viejo Continente. Los materiales, los colores e incluso las teorías estéticas empezaron a darse la vuelta. Según Valeriano Bozal, este arte importado mostraba «en la energía de la materia y del color la misma energía del gesto y de la acción del sujeto» (Bozal Fernández, 1991, p. 37) . Con estas obras, la medicina y también el arte empezaron a entender que la energía de las formas y de los trazos no dependía de ninguna enfermedad, sino de la misma energía que el artista quisiera transmitir.

El movimiento fauvista, integrado por los artistas Maurice Vlaminck (1876-1958) y André Derain (1880-1954), entre otros, se interesó por cómo transmitir este vigor. En 1905, Vlaminck enseñó máscaras y esculturas de arte africano en Derain, que a partir de ese momento introdujo en su obra colores más intensos y composiciones más espontáneas. Henri Matisse (1869-1954) y, más tarde, Pablo Picasso (1881-1973) también resultaron enormemente influidos por la expresividad de lo que llamaron arte primitivo. Mientras que en algunos la influencia logró transformar la forma en que usaban el color, en otros, como Picasso en su icónica obra Las demoiselles de Aviñón (1907), la influencia se mostró en el uso de las formas. Mientras unos creaban el fauvismo, otros inventaban el cubismo, pero todos coincidían en liberarse de las formas que la academia les había enseñado.

Los fauvistas, interesados ​​precisamente por la expresión a través del color feroz que les caracterizó y que les daba nombre, tenían como aspiración mirar al mundo de forma totalmente original. De repente, al encontrarse con esas máscaras y esos colores, se dieron cuenta de que el mundo podía mirarse de maneras muy diferentes. Estos artistas se convirtieron en niños que veían el mundo de otra forma, como si fuera la primera vez. En este sentido, Henry Matisse declaró: «Hay que mirar, a lo largo de toda la vida, tal y como miré al mundo cuando era un niño, porque la pérdida de esta facultad de mirar ocasiona a la vez la pérdida de toda expresión original» (Hess, 1998, p. 60) . Vlamink también pensaba lo mismo: «Sigo considerando las cosas con ojos de niño», y sigue explicando la consecuencia lógica de esta consideración: «Compuse a partir del instinto; apliqué los colores con la única idea de que, para mí, lo disculpa todo: decir lo que sentía» (Hess, 1998, p. 69) .

Marta Pérez | Faro

Es un homenaje a todas las personas que fueron guías, luz en mi camino de sanación.

Marta Pérez

Fernando Vidal | Cuatro manos

Tender la mano hacia los otros para que nos las tomen y aceptar las de ellos en las nuestras, más allá de cualquier barrera. Imagen, entre otras cosas, de mi experiencia de paciente y de compañero de otros pacientes

Fernando Vidal

Gemma nos muestra la obra «Compartir», una pieza colaborativa hecha junto con Edurne Tocado, dónde se muestran los intercambios y las aportaciones personales de cada una. También nos destaca su caja, hecha para guardar las creaciones que surgían en el taller, y que nos muestra las estaciones del año y la naturaleza vigorosa.

Gemma

Gemma | Compartir y Caja
Fernando Vidal | La fe

En octubre de 2022, durante el intervalo entre una quimio y el ingreso a Sant Pau para el trasplante (de células madre hematopoyéticas), subimos con mi mujer a la capilla de Santa Engracia, en la región de Vallespir, Pirineos franceses. No conocíamos el lugar. Al llegar, quedé muy emocionado por la belleza del paisaje y la capilla, y (aunque carezco enteramente de fe religiosa) prometí volver a subir con una ofrenda. Lo que hicimos en octubre 2023. La imagen me muestra en 2022 a la entrada de la capilla, en medio del torbellino que es la vida – siempre, pero más aún cuando la incertidumbre es total y no se sabe si habrá un giro más…

Fernando Vidal

El cáncer arrasa con todo, también en las relaciones de pareja. Quizás porque te replanteas muchas cosas, quizás porque es cierto que en los momentos de necesidad te das cuenta de la calidad humana de las personas que te rodean. El miedo dificulta mirar a la persona que quieres cuando está enferma. Siempre he pensado que ser el cuidador/a es muy difícil. Con esta pieza me permití mirar en el interior de mi compañero y ponerme en su piel.

Arantxa Pardo

Arantxa Pardo | Mirarnos para vernos
@ari_among_paintings
Àngels Moreno Guirado, Cristina Salvador De La Hoz,  Gabriela López Alonso, Montse Arroyes Albujar i Paz Amores Cárdenas | Conexión

Conexión» se realizó durante el último taller de Arte terapia. La actividad consistía en crear una obra entre todas las compañeras. El punto de partida era una gran hoja en blanco y podíamos trabajar con cualquier tipo de material. Cada una comenzó su trabajo en un lado de la hoja y después pasamos a añadir un poco de cada una de nosotras en las obras de nuestras compañeras, siempre desde el cariño, el cuidado y el respeto. Estas cualidades fueron constantes en las dinámicas tanto al trabajar individualmente como a nivel grupal.
El resultado es esta obra en la que aparecen temas que han sido recurrentes durante el curso como: formas (espirales), el uso de colores luminosos, brillantes y alegres, trabajar con elementos de la naturaleza y la utilización de diferentes texturas.
La idea de conectar los corazones, representa el vínculo que se fue creando entre todas taller a taller. En esta conexión aparecen 7 corazones que simbolizan a las participantes y a Alba, que nos guió con sensibilidad y cariño, durante toda esta experiencia de la que todas salimos transformadas.
En la obra podemos ver que aparecen salteadas palabras que son: emociones, valores, deseos que afloraron al realizar la obra, todos ellos son aspectos positivos que cultivamos durante este taller.
Al final de la sesión una de las compañeras hizo unas pulseras con un corazón, como intención de mantener el vínculo y el recuerdo de esta bonita experiencia aunque cada una tomase su camino.

Àngels Moreno Guirado, Cristina Salvador De La Hoz,  Gabriela López Alonso, Montse Arroyes Albujar i Paz Amores Cárdenas

Maria José, que recibe tratamiento en el Hospital de Mataró, se considera afortunada por la cantidad de terapias específicas que existen, y se siente feliz y sostenida con su familia. Comparte su obra artística que simboliza la mochila que todos llevamos encima con vida, luz y esperanza. Su mochila contiene momentos buenos y malos, y el cordel negro simboliza la liberación del dolor y la tristeza para mantener sólo lo bueno.

Maria José

Maria José | Mi mochila
Alícia Ferrer i Tiell | La danza de los adioses

Hacer el baile de los adioses. Las cosas que se van de dos tendencias. Hagamos una danza, la de los adiós, ¿adiós a qué? ¡No lo sé! Pero la danza lleva las cosas a dos tendencias: la movida y la tranquila. Está bien que ambas tendencias se complementen.

Alícia Ferrer i Tiell

NUEVAS FORMAS DE EXPRESIÓN

El artista Paul Klee (1879-1940) conoció en persona a Hans Prinzhorn en 1920. Quizá inspirado por sus ideas, Klee escribe en uno de sus diarios, de manera muy lúcida, que «el arte no reproduce lo visible, sino que lo hace visible» (Hess, 1998, 1998) . Si los principales artistas habían empezado a mirar el mundo de una forma diferente, a partir de ese momento hacer arte ya no consistiría nunca más en recrear la realidad, sino en expresar cosas que no vemos.

El surrealista Max Ernst (1891-1976), que estuvo asociado al movimiento dadaísta en un inicio y, al mismo tiempo, estaba muy impresionado por el arte de Klee, también había leído el libro de Prinzhorn. Los dadaístas encontraban a la sociedad burguesa patológicamente enferma, y ​​el arte creado por enfermos era, para ellos, más lúcido que cualquier arte académico: les permitía explorar con total libertad las posibilidades artísticas de los objetos de su entorno, sean recortes de revistas o ruedas de bicicleta. Si hoy vemos en esta exposición collages realizados con recortes de revistas es gracias a ellos y a su idea de expresarse mediante cualquier material al alcance.

Otro artista, Jean Dubuffet (1901-1985), también quedó fascinado por el libro de Prinzhorn. Dubuffet pensaba, como los fauvistas, que teníamos que mirar al mundo como lo hacen los niños, al tiempo que también estaba fascinado por las obras de los enfermos mentales. Dubuffet se conocía con André Breton (1896-1966), también asociado en algún momento al dadaísmo y, por tanto, alguien muy interesado en las formas antirracionalistas del arte. Con su ayuda y el de otros compañeros en 1948 crearon la Compagnie d’Art brut, con el objetivo de reunir lo que él mismo definió como «obras ejecutadas por personas indemnes de cultura artística en las que el mimetismo, al contrario de lo que ocurre a los intelectuales, tenga poco o nada que ver, por lo que sus autores lo extraen todo (temas, elección de los materiales usados, etc.) del fondo propio y no de las trivia del arte de moda.» (Fauchereau, Durán Úcar, 2007, p. 9)

Todos ellos recolectaron cerca de 2.000 obras para la Compagnie, que fueron exhibidas en París en 1967 con la etiqueta de Arte bruto, en el sentido de arte realizado sin ninguna preparación académica, precisamente para eliminar el estigma de la enfermedad mental. Con esta simple etiqueta, Dubuffet erigió en artistas a todo tipo de personas que creaban arte, no sólo como pieza de museo o elemento decorativo, sino como creación que facilitaba la expresión de lo más recóndito del espectro de nuestras emociones.

Rosa Almansa | Vida

La Vida estalla con luz a nuestro alrededor iluminándonos con su fuerza.

Alba bacardit | Hebras de luz II

¿Sabías que a pesar de la ligereza de la mariposa también puede tener los pies en el suelo? De hecho, son necesarias las dos cosas, el cielo y la tierra, para sentirse completo. También son necesarias las dos cosas para sentirse afortunado. Incluso en la oscuridad más absoluta, en los momentos más duros y tristes, siempre podremos encontrar una pequeña rendija, una pequeña hebra de luz que nos hace recordar que todo vale la pena; tener los pies en el suelo y volar. Y esa chispa de luz dará un nuevo sentido a todo, porque todo lo que vemos cambia según la luz con la que lo contemplamos. La luz nos hace brillar y nos hace únicos… Seamos luz.

Alba bacardit

Paz Amores Cárdenas | Esperanza

Paz nos comparte su obra «Esperanza», creada durante su proceso oncológico en un taller de arteterapia. Fusiona dos esculturas. La primera, hecha de plastilina, es una pequeña escultura que representa a una chica, con la que representó su jovialidad. La segunda, hecha de arcilla, era parte de una escultura que se estropeó, pero al añadir la primera parte encima, Paz nos muestra la esperanza vivida durante su proceso, y representa su transformación, la calma adquirida y su nueva vida.

Paz Amores Cárdenas

Enrique Acosta | Malabarista
@kikeal67

Representa a cualquiera de nosotr@s, empezando por mí mismo, no por mayor importancia sino por mayor responsabilidad, llevando a cabo algo en su interior, que se visualiza jugando con unas bolas en una acción de control sobre sí mismo y nada más que sobre uno mismo.

Enrique Acosta

María Rosa Almansa | Renacer

La evidencia de la enfermedad fulminante (Rojo) me da fuerzas para entender que no puedo seguir en el pozo (depresión, negro) mirando a los familiares que se han ido. Con el espíritu y la fuerza de mi amor (azul) quiero salirme (rosa) rodeada de más amor (blanco) y hacia la luz (amarillo).

María Rosa Almansa

Un paseo por nuestra vida, donde hay un momento en el que rectificamos y buscamos la madre naturaleza con serenidad y paz.

Maria José

Maria José | Principio y fin
Patrícia Solís Campos | Placeres

Es sencillo, un papel, una pieza para escribir y un momento para dejar huella de lo que la cabeza traslada a la mano, pasando por el corazón y, esta vez especialmente, por mi pecho izquierdo. Hacinadas, visibles e invisibles… pero con un único objetivo, salir de la oscura telaraña y reanudar el camino de la vida.

Patrícia Solís Campos

Patrícia Solís Campos | Vivir

Esta es la carta a los reyes que te pasa por la cabeza mientras estás dentro de la máquina del espacio. Aquellos casi 10 minutos me transportaba al verde de la naturaleza, al calor de una chimenea, a una lectura o, incluso, a una comida especial que te llama desde la cocina. Nada especial para el resto de humanos, imprescindible en la máquina del espacio.

Patrícia Solís Campos

Eva Moscoso Pino | Calva con flores

FLORECERÁS

Pensaba como aceptar la caída del pelo
y llegaste tú: CALVA CON FLORES.
Llegaste con un millón de ideas para hacer
millones de proyectos en los que crecer,
en los que creer,
para poder sobrellevar 
este desasosiego 
Te pinté y cobraste vida
calva tras calva en aquella camiseta
o bolsa florecida
cada vez con más volumen, 
cada vez con más flores,
cada vez con más colores.
Si esto te sirve amiga, es para tí,
para que veas que puedes,
para que mires al sol,
eches para adelante con todo
y aprendas a volar con amor.

La calva con flores eres tú que lees este escrito
mientras lloras por el diagnóstico que te han dicho.
Pase lo que pase tú ya brillas
en la inmensidad de la orilla 
de un mar de florecillas.

Eva Moscoso Pino

Happenings, o como empezar a experimentar el arte como generador de bienestar

En este sentido, el arte de los años cuarenta y cincuenta en Estados Unidos se convirtió en capital. La fusión de disciplinas artísticas que se habían ido cocinando en Europa repercutió en el otro lado del Atlántico en figuras como el músico John Cage (1912-1992). Cage añadía a sus composiciones musicales elementos como pelotas, bates de béisbol, cartas y piezas que sirvieran para hacer sonidos. Esta mezcla permitió a su discípulo Allan Kaprow (1927-2006) romper la barrera entre el arte y la vida añadiendo elementos a la fórmula iniciada por Cage. Danza, música, texto, pintura en directo o actos aparentemente triviales aparecían juntos en happenings ideados para escenificar en público. El arte no era ya una obra física, sino una experiencia extática para el creador y también para el público que interactuaba con él. Así lo atestiguaba el comisario de arte contemporáneo Henry Geldzahler, para quien los happenings tenían un efecto terapéutico que le hacía sentir mejor incluso días después de haber participado (Walther, 2005, p. 583) .

Kaprow convirtió el arte en una experiencia con efectos terapéuticos para algunos, constatando lo que el teórico John Dewey (1859-1952) escribió en El arte como experiencia (1934): «si las obras de arte se colocaran directamente en un contexto humano de estimación popular, tendrían una atracción mucho más amplia el arte en las alturas» (Dewey, 2008, p. 12) . Dewey sabía que es precisamente en el contexto humano del ocio, del juego o del reposo en el que se han creado obras de arte. No hace falta ir muy lejos por citar ejemplos conocidos: Eugeni d’Ors (1881-1954), enviado a reponer en el balneario de Blancafort por prescripción médica, escribe en 1918 su Oceanografía del tedio. Antoni Tàpies (1923-2012) también empezó a jugar con el arte a los dieciocho años, haciéndose autorretratos mientras se recuperaba de tuberculosis en el sanatorio de Puig de Olena, mientras se preguntaba por el sentido de su propia vida. Sin saberlo, estos artistas y otros muchos practicaron una forma de arteterapia.

¿Podemos decir que Kaprow era un arteterapeuta porque ofrecía ese alivio físico y mental a quienes acudían a sus happenings? Ciertamente, él no se consideraba ni era su objetivo. Pero si nos remitimos a las palabras de un entendido en arte como Geldzahler, los efectos que producía podían ser muy parecidos a una terapia a través del arte.

Ahora me miro al agua pura y os veo con los ojos limpios» La libélula me representa a mí, siempre me ha acompañado, esta vez me reflejo en las aguas calmadas, la enfermedad ya reposa, ahora forma parte de mi nueva yo, de todo mi proceso metastásico. Me miro con ojos limpios y en el reflejo veo en quién me he convertido. Los veo con ojos limpios, dejo atrás muchas cosas. Esta pieza me muestra en quién me estoy convirtiendo.

Arantxa Pardo

Arantxa Pardo | Libélula
@ari_among_paintings
Montse Arroyes Albujar | Frutos

En esta obra he plasmado todos los frutos que he recogido durante mi proceso, tales como la comprensión, la paciencia, la fuerza, el coraje, la valentía, la templanza, la compasión y el amor.

Montse Arroyes Albujar

Betty Serrano | Cicatrices

En Japón existe una técnica centenaria llamada Kintsugi, que consiste en reparar las piezas de cerámica rotas y en lugar de disimular las líneas de rotura, se las hace más visibles utilizando polvo de oro o plata. Estas piezas adquieren un nuevo valor. Así es ahora mi cuerpo, tras perder mi pecho, mi útero, mis ovarios… tras esas cicatrices, estoy yo, más valiosa, más valiente, más poderosa, más sabia. Tras todo lo perdido, todo lo aprendido.

Betty Serrano

Betty Serrano | Todo Fluye

A veces somos muy rígidos y poco flexibles con nosotros mismos o con las circunstancias que nos rodean, tratar de mantener siempre el control de todo y luchar en contra de los elementos nos cansa y no siempre conseguimos que las cosas sean como queremos.
Así que lo mejor sería ser como el agua y fluir así por caminos y circunstancias de forma natural en lugar de ir contracorriente.

Betty Serrano

Milena Villegas | Autoregalo

La conexión que hoy necesito, quizá la encuentre entre el cielo y el mar… en la sencillez de mi arte… en la inmensidad de mi ser.

Milena Villegas

Boti, Pilar Botaya | Vaivén

¿A qué tienes miedo?
El agua no te dañará.
Las olas te balancearán, darán baile a tu vida.
Cierra los ojos y déjate llevar. Flota, déjate balancear.
El sol alumbrará tu rostro,
la profundidad te inundará.

Boti, Pilar Botaya

Alícia Ferrer i Tiell | El mundo en movimiento 

El arte frente a la enfermedad

Sin embargo, hay que tener en cuenta que un arteterapeuta es un profesional que, con la ayuda de las artes, cuida la mente humana. En este sentido, destaca la figura primordial de un psiquiatra y artista que, a pesar de no tener demasiado eco en esta segunda faceta, utilizó el arte como terapia con el fin de que antes muchos otros artistas habían buscado: sentirse bien. Nos referimos a Adrian Hill (1895-1977), considerado el primer psiquiatra que utilizó el término arteterapia, y lo hizo en el libro Art versus illness (Art ante la enfermedad) en 1945.

En sus discursos del año 1941 ya empleaba la palabra arteterapia e invitaba a no desanimarse por el tono médico del concepto terapia, aclarando que, en realidad, el sentido que él daba a esta palabra era que «un poco de lo que te apetece te va a hacer bien» (Hill, 1943, p. 09) . Siguiendo esta premisa, era necesario evitar intentar hacer arte para llegar a dominar una técnica, un proceso o un método. Estos intentos llevan a la frustración por la cantidad de tiempo que se necesita invertir en ellos. Por el contrario, él animaba a hacer arte por el simple hecho de embarcarse en la aventura de crear. Según sus observaciones, quien toma esta segunda vía no tiene ningún tipo de necesidad de dominar la técnica y se siente más libre para crear y expresarse. Su intención, pues, no era guiar a sus pacientes hacia la excelencia «porque aquí el objeto del arte es principalmente el de un empleo feliz en unas circunstancias extenuantes» (Hill, 1945, p. 48) .

Su camino fue seguido por otras psicólogas, como Edith Kramer (1916-2014), influenciada por las revolucionarias metodologías de la escuela Bauhaus -donde Paul Klee, por cierto, impartía clases de teoría del color. Hill, Kramer y muchas otras personas contribuyeron al desarrollo de las técnicas de arteterapia in artísticas hechas por cientos de artistas a lo largo de los siglos. Gracias a todos ellos, hoy podemos sentirnos libres de mezclar papeles con plastilina y colores para liberar nudos anímicos y salir del laberinto de nuestras emociones con mayor luz y color.

Epílogo

Fernando Vidal | Gracias

ART-AGERE es una entidad que diseña, implementa y evalúa proyectos de arteterapia para entidades, públicas y privadas, en colaboración directa con sus profesionales. Su objetivo es utilizar el potencial del arte para promover la salud, el bienestar y la calidad de vida. Tiene como misión generar relaciones y entornos saludables en cada uno de los ámbitos en los que trabaja, creando espacios de bienestar, descubrimiento, expresión y reflexión.

El marco de ART-AGERE es la escucha, la presencia, la empatía y la compasión. El rigor y la coherencia son su horizonte. La creatividad, la exploración, la innovación y la investigación, su motor. La arteterapia utiliza los procesos creativos como medio principal de comunicación. Facilita la exploración de situaciones difíciles con una mirada curiosa y fomenta el autoconocimiento y bienestar. A través de un proceso creativo y sin necesidad de ninguna experiencia artística previa, se ayuda a desarrollar la resiliencia, recuperar la estabilidad emocional y elaborar las circunstancias que la persona está viviendo y que le son difíciles de transitar.